Hoy
Paris Hilton cumple 25 años. Felicidades. Probablemente ésta sea la entrada más estúpida hasta la fecha, pero he de reconocer que esta jovenzuela se la merece. Cada día siento más admiración por la Srta. Hilton: heredera de una multimillonaria fortuna, tipo esquelético y cara de guarrilla, actriz multigénero (desde comedia a pelis de terror pasando por porno casero), protagonista de su propio show de televisión (The Simple Life, que por cierto no está nada mal -para echarse unas risas-) y un no-sé-qué que engancha.
Lo que más me gusta es su inteligencia para hacerse la tonta y generar entorno a ella millones y millones de dólares. Paris Hilton es una marca al más puro estilo David Beckham, pero lo grande es que Paris ha conseguido forjarla con una profesión mucho más meritoria: la de no hacer nada en la vida (lo que los americanos llamarían
socialite). El caso es que el otro día la muchacha dio una rueda de prensa rodeada de flashes (había recibido un premio ¿?) y un periodista preguntó: "
¿Qué te gustaría que te reglaran por tu cumpleaños?" y ella, tan pancha, espetó "
un Ferreri rojo". ¡Toma ya!
Paris tiene un poder especial para convertir en oro todo lo que toca y a la vez protagonizar los escándalos más estrambóticos. Además de su ya mencionado film porno, está aquel incidente con su agenda electrónica, ¿
recuerdan? Entre sus logros, lanzar al estrellato a su amiga (y alma gemela)
Nicole Richie:
"I went to the University of Arizona. I stopped because I went there for two years and I felt like I experienced college or whatever. I'm over it. I like Hollywood better." - Nicole Richie
Y, lo mejor de todo, a su perro
Tinkerbell. El animalito gasta casi tanto como la dueña, recibe paticuras de 150$, trajes de altos diseñadores y duerme en una cama que ya quisiéramos muchos. La popularidad del can es tal que tiene su propia página en la
Wikipedia, en
IMDB y en
Yahoo!. Y, además... una biografía (¿alguno la ha leído?). Lo normal, vamos.
Lo último: un director indio quiere llevar al cine la vida de la Madre Teresa de Calcula... ¿adivinan quien quiere que
protagonice la película? Felicidades, Paris...