Con esto del CES y las nuevas consolas, Sony, Microsoft, Toshiba y demás fauna llevan unos días peleándose a cuenta del Blue Ray Disc y el HD-DVD. ¿Quién ganará la batalla? Y digo yo, ¿qué pasa si ninguno de los dos gana? ¿Qué pasa si los consumidores no quieren ni el uno ni el otro? ¿No es precipitada una transición tan rápida a una tercera generación de discos ópticos?
¿Qué diferencia la transición al DVD con la del BR/HD?
Datos: cuando llegó el DVD, la mayoría de aplicaciones venían en varios CD. Ya casi ningún programa cabía en un sólo CD y realmente era útil disponer de un disco con más capacidad. Sin embargo, ahora, casi nada ocupa más de un DVD. Es más, son muchos los editores que siguen prefiriendo utilizar dos o tres CD antes que un DVD. Los juegos para PC en DVD son cosa de hace sólo unos meses, y demuestra cómo el formato no sólo no está muerto, sino que no ha acabado de extenderse completamente.
Vídeo: fue la mayor revolución del DVD. Se pasaba de un formato analógico a uno digital con una increíble reducción de volumen, más calidad y muchos añadidos. El DVD ganó pronto terreno al VHS y los centros comerciales y grandes cinematográficas aprovecharon la ocasión para reeditar material antiguo en discos versátiles y los consumidores aceptaron y compraron.
Música: aunque algunas cadenas Hi-Fi lo llevan incorporados, los lectores DVD en el ámbito de la música no han llegado a extenderse. Sustituir los equipos de música no parece de recibo y los autores que han decidido lanzar un album con vídeos y multimedia, han tenido que lanzar el DVD acompañando al CD y no todo incluido, porque no todos los equipos podrían reproducirlo.
¿Y ahora qué? La tercera generación no parece dispuesta a intentar colarse en el negocio de la música, puesto que ni el DVD lo ha conseguido. En cuanto a datos, utilidad reducida por no decir nula: no se prevé una necesidad real de discos de alta capacidad hasta dentro de varios años, eso sin tener en cuenta que los DVD de doble capa aún tienen que popularizarse.
Ya sólo nos queda el vídeo y la hasta ahora única promesa "razonable" del HD/BR: la alta definición. Pero cuidado. Las grandes productoras se equivocan si se creen que los usuarios van a renovar no sólo sus reproductores sino también sus películas para dar este nuevo salto tecnológico como sucedió con el DVD. El salto VHS-DVD tenía mil y un beneficios (mejor calidad, varios idiomas, extras, menor tamaño,...) y sólo necesitaba adquirir un reproductor. El HD/BR lo único que nos ofrece son películas con más resolución cuando probablemente el 85% de los mortales se conformen con la que ya tienen. Es más, su desarrollo va unido a la extensión de televisores HDTV, que no están al alcance de todos los bolsillos.
Moraleja: que se preparen para la guerra porque los dos formatos pueden acabar heridos. A diferencia del DVD o CD, los usuarios no quieren ni necesitan Blue Rays ni HD-DVD. No importa cuál sea más bonito, cuál tenga más apoyo o cuál más capacidad, al final ganará -si gana alguno- el que tenga mejor marketing: ese arte que consiste en crear al usuario nuevas necesidades para que compren productos que no les interesan.
Comentarios (1)
▪ josemoya - Martes 17 de Enero 2006 - 16:07
Si el contenido multimedia crece al ritmo actual, quizá sí sea el momento de meter el Blue Ray Disc o el HD-DVD en el mercado. Ten en cuenta dos cosas:
1) En el momento de lanzar los CD, los disquetes se habían quedado pequeños, pero los CD eran demasiado grandes (recuerdo juegos de 20 megas metidos en un CD... además, no circulaban los mini-CD para datos, aunque ya existían los de música, si bien eran raros -- yo poseía uno que me habían mandado de japón --. También recuerdo críticas en CD Review que hablaban de lo difícil que era para los programadores llenar un CD).
2) Sin embargo, los soportes alternativos (ZIP, LS y otros magnetoópticos) no prosperaron. ¿Por qué? Porque aunque tuvieran una serie evidente de ventajas (por ejemplo, la posibilidad de grabar sin usar un programa especial) el usuario los identificaba con el viejo disquete.
Las compañías tienen que dar salida a sus aparatos, y actualmente eso requiere la puesta en circulación de nuevas tecnologías, como sucede con los móviles. Un conocido mío dice que al DVD le quedan dos días, y creo que lleva razón. Pero lo que no dice es que al sustituto del DVD no le quedan más de tres...
Añadir comentario
Acerca de...
nblog es una bitácora personal con reflexiones generales que pretende seguir el desarrollo de un blog
Contacta conmigo