Me marcho unos días del país y la cosa se desmadra (aún más). Resulta que la Casa Real ha decidido felicitar las fiestas con un
fotomontaje porque era "imposible" juntar a siete niños -de los cuales dos aún no saben hablar- sin ocupación alguna. El resultado fue tan chapucero que ha acabado por ser retirado con mensajito de disculpa y bufa en medios de comunicación. Claro que en Internet no hay piedad, y me entero vía
Escolar que el fontomontaje real ha dado
mucho juego. Las imágenes son a cada cual mejor, aunque los Fraggle Rock siempre serán los Fraggle Rock...
Y mientras en las altas esferas se avergüenzan de sus pocas dotes con el Photoshop, otros las lucen orgullosos. En el centro de Madrid una serie de cabinas de Telefónica lucen unos
peculiares anuncios que la compañía ya se ha apresurado a retirar. Lo que no quita que el boicot (porque para poner colar los anuncios dentro de las cabinas hace falta una llavecita) ya dé la vuelta al mundo vía Internet. No me negarán los madrileños que la de este juego para PS2 tiene su gracia...