Esta semana
Dice la red ha organizado en Madrid una mesa redonda sobre blogs y empresa. No he podido asistir, pero leyendo alguna de las crónicas sobre ella (
aquí y
aquí) constato con alegría que no todo está perdido. Se volvió a hablar de publicidad en los blogs, y del famoso buhito, que está de moda, tanto que muchos blogs simplemente parecen incluirlo
por estética.
Quitando lo cool o atractivo que pueda resultar el susodicho animal, lo cierto es que la iniciativa está resultando un fracaso. Los blogs que lo incluyen son minoritarios y, aunque hagan mucho ruido, no terminan de lograr extender la propuesta, tal vez porque la mayoría están hospedados en hostings que incluyen de serie el banner. Pero si hay algo que me ha llamado poderosamente la atención ha sido esta conclusión publicada en
eConectados.
En seguida salió el tema de que si tu tienes publicidad de Nokia en tu blog, no vas a hablar mal de Nokia, porque si lo haces Nokia no te seguirá pagando. Y eso es cierto, a pesar de que Julio quiso diferenciar entre blogs personales y blogs comerciales (como todos los de Weblogs SL. Dijo que los bloggers de Xataca, por ejemplo, no tienen conocimiento de la publicidad que hay o habrá, entonces van a ser igual de libres para hablar mal o bien. Pero no se yo, porque siempre se puede llamar la atención y dar ordenes desde arriba.
Tal vez sea un afortunado, pero nunca me he encontrado en esa tesitura. Es más, dicha afirmación me parece un insulto a la profesionalidad de los medios de comunicación. ¿Tiene que hablar bien El País del Partido Popular sólo porque se anuncia en sus páginas? O dicho de otra forma, ¿Tiene que hablar bien La Razón del PSOE porque se anuncia en su publicación? Revistas de informática como PC Actual, que tienen a casi todas las empresas como anunciantes, ¿tienen siempre que hablar bien de ellas? ¿Resulta que ahora los únicos medios creíbles son aquellos que no incluyen publicidad (unos 200 blogs, el 0,00001% del tráfico informativo de este país)? De los años que llevo trabajando y recibiendo publicidad
nunca un anunciante me ha obligado, ni siquiera sugerido, que hable de determinada forma de ellos y todos han respetado nuestro criterio y línea editorial al respecto.
Tal vez sea porque la publicidad no muerde.
Y para acabar una rápida mención a otra mesa redonda que ha conmemorado el
vigésimo aniversario del e-mail en España y que curiosamente tuvo origen en mi escuela. En 20 años se puede pasar de encabezar el desarrollo de Internet a ser los últimos monos en el carro. Felicidades por una precipitación tan brusca.