Sin entrar a valorar la calidad del producto (
a mi me gusta), lo cierto es que Internet Explorer no despega. El gráfico es sólo una anécdota, pero bastante reveladora. Son las visitas que acceden desde IE7 a
FórmulaTV desde el 1 de agosto de este año. Aunque parezca que despega, es menos del 2% de todos los usuarios de IE durante el periodo, algo más de un 5% estos últimos días cuando IE7 se ha colado como una actualización predefinida del sistema. No es que esto beneficie demasiado a FireFox, ya que su uso básicamente se ha estacando y apenas progresa.
El problema está en la nueva política de Microsoft. La empresa ha llegado hasta donde está gracias a la piratería, y ahora que aparecen alternativas gratuitas de calidad a sus productos, prefiere perder cuota de mercado. El caso es que para instalar Internet Explorer 7 (o Windows Media Player 11, por ejemplo), que son programas teóricamente gratuitos, es necesario correr un pequeño programa que comprueba si tu copia de Windows es original. Tampoco hay que ser un lince para descubrir que la mayoría de los usuarios no tienen Windows original.
Si IE7 fuera la única alternativa para navegar por la web o WMP para ver vídeos, tendrían sentido estas exigencias, pero no es muy inteligente poner trabas a tus usuarios para que se instalen tus propios programas cuando la competencia te alcanza y supera en muchos casos con alternativas gratuitas. Pueden pasar tres cosas: que los usuarios adquieran licencias originales de Windows para instalarse IE7 (es lo que le gustaría a Microsoft pero no va a suceder), que los usuarios opten por alternativas como FireFox (algunos lo han hecho, pero no termina de despegar) o que los usuarios se queden como están (y esto es lo que va a pasar, puesto que la mayoría del público busca que se lo den todo hecho...). Veremos como van evolucionando las cosas, pero así no le auguro mucho futuro a IE7...