No sé qué decir…
Bill Gates ha decidido que en junio de 2008 abandonará la dirección de Microsoft para dedicarse a “sus labores”. Quién nos lo hubiera dicho… Lo cierto es que la jubilación del tío Gates pilla un tanto por sorpresa, no en vano se irá a los 52 años.
¿Se va en el peor momento? Pese a que muchos opinarán que sí (retrasos de un Windows Vista que no parece convencer, Google empieza a ganarles terreno), opino que no especialmente. Los momentos más complicados de Microsoft siempre han estado ligados a los tribunales, cuando se amenazó con dividir en dos la empresa para evitar técnicas antimonopolio. Los demás problemas siempre han sabido sobrellevarlos con facilidad. La compañía aún domina un buen terreno de la red con Messenger y sus asociados y Vista acabará arrasando igual que lo hizo XP en su día (recibieron las mismas críticas: pide mucho PC, fallos, etc.).
¿Microsoft se hunde? Quién sabe… Microsoft ha sido, desde mi punto de vista, el proyecto personal de Bill Gates. Pese a que todo el peso del trabajo ha sido de sus ingenieros, las ideas seguían siendo de Bill. La idea de lanzar Xbox y entrar de lleno y con fuerza en el mercado del ocio electrónico ha sido un empeño personal del propio Gates que, de no haber estado él, probablemente nunca se hubiera llevado a cabo. Claro está, que el dice que se va, pero no sabemos hasta que punto su larga sombra seguirá mandando desde la recámara de Microsoft.
¿Es la decisión adecuada? No sé qué decir. Sí me parece de lejos una de las decisiones más insólitas. Lo habitual en compañías de este tipo, con grandes fortunas y una cabeza visible, es que el “patriarca” continúe trabajando hasta que sus hijos tomen el mando. La hija mayor de Gates tiene hoy 10 años y tras esta marcha de su padre de la dirección parece difícil que consiga algún acceder a mandar en la empresa. Desde luego creo que apartarse de esta forma no es lo más idóneo, teniendo en cuenta que él era el que mandaba, él era el que podía tomarse todas las vacaciones que quisiera y aparecer o desaparecer a su antojo…