El pasado fin de semana estuve en el Parador de Salamanca gracias a Caja Madrid (nos tocó un sorteo). La verdad que Salamanca es una ciudad muy bonita aunque pequeñita, por lo que con un día de turismo rápido ya prácticamente te has visto todo lo reseñable. En el casco histórico hay más Iglesias que personas, aunque al ser una ciudad de estudiantes universitarios, contrasta un poco encontrarte un McDonald's o un Telepizza al lado de una catedral con siglos, cosas del mundo moderno (aunque tienen los detalles de suavizar los letreros y ponerlos doraditos en lugar de rojo chillón para no desentonar). Si pasas por allí no te puedes ir sin buscar a la dichosa rana encima de calavera de la fachada. Si no me dicen donde está no la encuentro ni en 10 años, y una vez que me dijeron donde estaba incluso me equivoqué :p pero al final pude fotografiarla....